martes, 7 de mayo de 2019

ELLA, EN EL CENTRO


Ella, en el centro
Con algo de deuda impagada ya cuentan desde el día que nos dieron lo que no tiene precio: la vida
La Opinión- El Correo de Zamora 2/5/2019
Ángel Alonso Prieto (Villarrín de Campos)

Llega el día de la madre : la mujer que nos pone en el calendario, en el mapa de la vida, en el puzzle del mundo. Ella tiene un día, el resto es de los hijos en sus múltiples afanes o distracciones
Aquí no hay simetría ni paridad. La madre sabe que es puerta giratoria por donde los hijos salimos y volvemos a ella con la rutina de encontrarla siempre abierta. Tanta confianza en ese refugio sin clave secreta nos hace ingratos, malcriados y egoístas. Ellas lo saben. Con algo de deuda impagada ya cuentan desde el día que nos dieron lo que no tiene precio: la vida.
Mi madre ya no está. Entre los papeles que recogí de sus carpetas de archivo encontré una postal dedicada por el niño que era, quien aquí escribe: una Virgen con el Niño y por detrás el inventario del único regalo que podía hacerle el hijo lejano, recluido en un lejano internado. Se trataba de un listado de misas, comuniones, rosarios etc. que mi piadosa e ingenua pequeñez le anotaba que había ofrecido por ella, con el cariño que ahondaba la distancia.
Eran tiempos duros para ella y para mí, aunque mucho después los dos estábamos de acuerdo que no menos felices.
Era un regalo espiritual. O sea, nada de este mundo sino del otro, que para ella contaba tanto como éste. Y mirándolo bien, aunque tratara de compensar a la mujer que me trajo al mundo, nunca estuvo mejor dicho para ella lo de : 'Dios te lo pague", porque sólo El sabe lo que le debemos, y ella aguardaba con fe esa paga extraordinaria al fin de sus días.
Encontré otro papel más grande y antiguo, de un antepasado familiar, dedicado a su madre, con la esmerada elaboración en forma de collage periodístico, que tiene un significado bien evidente: en medio de noticias, por su hábil mano rotuladas, encuadra las letras de un poema dedicado a su madre. No me fijo en el texto, que hoy suena pomposo, sino el lugar donde mi joven pariente escribe la poesía haciéndola destacar, entre los demás titulares que constatan los sucesos de la vida, tanto próxima como lejana. Lo que vive y sucede como primera noticia es ella, la madre que no es noticia, el amor que es rutina. Pero el hijo lo sabe y enmienda en parte la injusticia cotidiana poniendo a su madre en noticia de cabecera, en el centro de su mundo y del mundo.
El día de la madre tiene ese punto de ternura y aviso, de fiesta y advertencia para no pasar tan rápido las páginas del cariño que ella escribe sin ánimo de concurso, sin esperanza de premio.
"Amor de madre". Una frase hecha. Tatuaje repetido. Expresión sin verbo que ella conjuga. Gramaticalmente no es una oración. Espiritualmente, dogma y mantra.
Seguiría escribiendo para amortizar, fuera de plazo, el cariño que de ella recibí. Ya no está. Y como ayer, cuando era niño, ahora sólo me queda juntar oraciones y letras para mandarlas a donde se encuentre; seguro que aguardándolas.
Para ayudarme a terminar, antes que la emoción sobrecargue la tinta, dejo aquí unos versos del gran poeta Antonio Gamoneda que ayer leía como si me cayeran del cielo:
"Cuando no sabía
aún que yo vivía en unas manos,
ellas pasaban sobre mi rostro y mi corazón".
(Foto. Ángel Alonso Prieto)



Escritura de venta de dos pajares, 1784


En la villa de Villarrín de Campos a veinte y cinco días del mes de septiembre de mil setecientos ochenta y cuatro, Ante mi el escribano y testigos infraescritos pareció presente Rodrigo de la Prieta vecino de ella, y dijo, que en lo diecisiete de mayo del año pasado de mil setecientos ochenta y dos, Josef Calvo vecino de el lugar de Tabarabuena, otorgó escriptura de venta Real a su favor y al de Manuel de la Prieta su hermano también de esta vecindad de dos pajares unidos y contiguos el uno del otro en el casco de la expresada villa cuyos linderos son bien notorios en cantidad de seiscientos reales de vellón, libres de toda carga y pensión mayor ni menor, cuya escriptura pasó por testimonio de mi el escribano a que me remito; y por cuanto el expresado Manuel de la Prieta está gozando y poseyendo los referidos pajares y entregó de contado la cantidad de la compra al nominado Josef Calvo, sin embargo de la escriptura otorgada a favor de ambos, desde luego no teniendo como no tiene necesidad el otorgante de la parte y porción que le pudiera tocar y pertenecer en los explicados pajares, por la presente y su tenor la cede, renuncia y traspasa en el recordado Manuel de la Prieta, y quiere y consiente que desde ahora para en todo tiempo lleve, goze y disfrute, como así mismo sus hijos herederos subzesores, y quien su derecho hubiere, ambos pajares enteramente como cosa propia habida y adquirida por sus justos y derechos titulos, y se desapodera y aparte de cualquiera acción que a ellos pudiera tener por virtud de la mencionada escriptura de venta y da todo su poder, y facultad cumplida al insinuado su hermano para que aprenda y tome su posesión, y en el interin lo hace se constituye por su inquilino tenedor y precario poseedor en su nombre; y y se obliga con todos sus bienes, muebles, raices presentes y futuros a que con pretexto alguno no irá ni sus subzesores contra el tenor y forma de esta escriptura pena de que si lo intentase, además de no ser oido en juicio ni fuera de él, pagara las costas y daños que se siguieren y causaren: y para su cumplimiento da poder a las justicias se S.M. competentes de su fuero que de la causa conforme a derecho puedan y deban conocer, recibe la presente por fuerza de sentencia pasada en Juzgado, y renuncia a todas leyes y derechos de su favor con la general en forma: y así lo otorgo por firme ante mi dicho escribano siendo testigos Juan Calvo menor, Pedro Domínguez y Alonso Rodríguez vecinos de ésta dicha villa y el otorgante que doy fee conozco, no lo firmó por no saber, lo hizo uno de los testigos y firme el escribano Antonio Carriegos.

Manuel Renau Sancho