jueves, 26 de marzo de 2026

FELIZ SEMANA SANTA : VILLARRÍN 2026

 

FELIZ SEMANA SANTA :VILLARRÍN DE CAMPOS (2026)

La semana santa nos convoca a reunirnos en este rincón entrañable de Villarrín de Campos, donde la historia se respira en cada piedra y la fe se transmite de generación en generación, para vivir uno de esos momentos que no solo se celebran, sino que se sienten profundamente.

No es este un acto cualquiera. Es un instante en el que el tiempo parece detenerse para recordarnos quiénes somos, de dónde venimos y qué valores sostienen nuestra comunidad. Las imágenes que representan la pasión son símbolos de fe,  constituyen una tradición marcada por la esperanza. Un pueblo no se define solo por sus calles o sus casas, sino por aquello que comparte y venera, por aquello que le da sentido.

No es solo una imagen la que recorre nuestras calles. Es la historia viva de nuestro pueblo, es el reflejo de tantas generaciones que la han acompañado con respeto y devoción. Es el latido compartido de una comunidad que, unida, se reconoce en sus tradiciones.

A su paso, el tiempo se vuelve distinto. Las conversaciones se apagan, los pasos se acompasan, y el corazón encuentra un ritmo más hondo. Hay algo en este instante que nos invita a detenernos, a mirar hacia dentro, a recordar lo que verdaderamente importa

 Me detengo para recordar a los penitentes de la Cofradía de la Vera Cruz Les observo caminar en la procesión de “La Carrera”, en silencio como si el tiempo se hubiera detenido a su alrededor. No buscan ser vistos, ni reconocidos; al contrario, se ocultan bajo el hábito, bajo la caperuza, para dejar que sea el gesto —y no el rostro— quien hable por ellos. Al verlos pasar, uno tiene la sensación de que no recorren solo las calles, sino también un camino interior. Son figuras que, en su austeridad, transmiten una intensidad difícil de explicar: la de quien se expone sin mostrarse, la de quien habla sin palabras, la de quien reza con el cuerpo entero

Avanzan descalzos. Y en ese contacto directo con la tierra hay algo más que una tradición: hay una entrega. La piedra fría, el polvo del camino, las pequeñas asperezas del suelo se convierten en lenguaje íntimo, en una forma de oración que no necesita palabras. Cada paso es consciente, medido, casi recogido, como si quisieran no perturbar el silencio que los envuelve.

El hábito, generalmente sobrio, cae recto, sin adornos innecesarios, marcando la igualdad de todos ante lo sagrado. Bajo él desaparecen las diferencias: no hay nombres, ni historias visibles, solo una misma intención compartida. La caperuza, al ocultar el rostro, convierte al penitente en símbolo, en presencia anónima que camina entre lo humano y lo espiritual.

No hablan. El silencio no es ausencia, sino plenitud. Solo se escucha el leve roce de las telas, el susurro de los pasos sobre el suelo, el sonido de las estrofas penitenciales del pueblo que sigue recordando el episodio redentor del Crucificado.

Al verlos pasar, uno tiene la sensación de que no recorren solo las calles, sino también un camino interior. Son figuras que, en su austeridad, transmiten una intensidad difícil de explicar: la de quien se expone sin mostrarse, la de quien habla sin palabras, la de quien reza con el cuerpo entero.

El silencio, roto apenas por un tambor lejano o una saeta que rasga el aire, envuelve al cofrade en una atmósfera de recogimiento. En ese instante surgen pensamientos que no aparecen en la vida cotidiana: recuerdos, culpas, agradecimientos, plegarias sin palabras. Es un diálogo interior, sincero, casi desnudo, donde cada uno se encuentra consigo mismo.

Felicidades a cuantos hacen posible que nuestras tradiciones sigan vivas: a quienes organizan, a quienes participan, y a quienes, con su presencia, dan sentido a este encuentro, que queda grabado en nuestra memoria ,como un símbolo de unión, de fe y de identidad compartida.

 

 


 

domingo, 15 de marzo de 2026

VILLARRÍN DE CAMPOS ESTRENA NUEVO ALUMBRADO PÚBLICO

 

Villarrín de Campos moderniza su alumbrado público y reduce el consumo un 73%

La Opinión-El Correo de Zamora 12/03/2026

La intervención ejecutada en el marco del programa DUS 5000 se ha centrado en la sustitución de 397 luminarias por otras de tecnología LED

La actuación ha requerido una inversión de 233.875 euros y permitirá reducir costes y evitar la emisión de 71 toneladas anuales de dióxido de carbón

La renovación de luminarias y la modernización del sistema de alumbrado público permitirá a Villarrín de Campos reducir en un 73% el consumo energético.

La intervención se enmarca en un proyecto financiado por el Programa DUS 5000, que ha sido ejecutada por Artecoin, y que se ha centrado en el cambio de 397 luminarias por otras de tecnología Led de última generación, que permitirá al municipio no solo reducir el consumo, ya que también evitará la emisión de más de 71 toneladas de dióxido de carbono al año.

Con la ejecución del proyecto, Villarrín de Campos da un paso decisivo hacia la eficiencia energética y la sostenibilidad. La actuación ha supuesto una inversión de 233.875 euros y se enmarca en el Plan Estratégico Municipal de Inversión Sostenible.

La intervención ejecutada permitirá a Villarrín de Campos reducir su consumo energético en un 73%, con el consiguiente ahorro económico para las arcas municipales y una mejora significativa del impacto ambiental.

Alumbrado urbano

El proyecto ha supuesto un avance significativo en la modernización de la infraestructura urbana del municipio. Y es que la implantación de tecnología Led optimiza el consumo energético, mejora la calidad de la iluminación en las calles y contribuye a poner en valor diferentes espacios y elementos arquitectónicos del municipio.

Entre las principales actuaciones realizadas destacan la renovación de cinco cuadros de mando para la gestión del alumbrado, la sustitución de las luminarias por tecnología Led y la modernización de las líneas eléctricas junto con la instalación de nuevas tomas de tierra, garantizando el cumplimiento de las normativas de seguridad vigentes.

La renovación del sistema ha permitido reducir la potencia instalada de 45,75 kW a 16,81 kW, lo que representa un salto cualitativo en términos de eficiencia energética.

Este tipo de actuaciones se han convertido en una herramienta clave para que los pequeños municipios puedan reducir su consumo energético, optimizar el gasto público y contribuir a los objetivos globales de reducción de emisiones, en línea con las políticas de transición energética y lucha contra el cambio climático.

Con la intervención ejecutada, Villarrín de Campos se suma a los municipios de la provincia de Zamora que apuestan por la modernización de sus infraestructuras públicas como vía para mejorar la calidad de vida de sus vecinos y avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible.

 

 


sábado, 7 de marzo de 2026

FELIZ DÍA DE LA MUJER (VILLARRÍN DE CAMPOS , 2026)

 

El 8 de marzo se celebra la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, jornada de memoria agradecida y de reconocimiento sincero. No es una fecha más en el calendario; es una llamada a mirar con respeto y admiración la huella profunda que la mujer ha dejado —y sigue dejando— en la historia silenciosa y fecunda de nuestro pueblo.

Hablar de la mujer de Villarrín es hablar de fortaleza discreta, de constancia sin alardes, de entrega cotidiana. Es hablar de manos que han trabajado la tierra y el hogar; de corazones que han sabido sostener la familia en tiempos de abundancia y en tiempos de escasez; de miradas , que aún en la dificultad, nunca han perdido la esperanza.

La mujer de Villarrín de Campos ha sido raíz y sostén. Raíz, porque en ella se asienta la tradición, la lengua, las costumbres y el modo de entender la vida. Sostén, porque sobre sus hombros ha descansado, muchas veces sin reconocimiento explícito, la estabilidad moral y afectiva de nuestra comunidad.

Cuántas veces el cariño al pueblo se ha traducido en gestos concretos: en el cuidado de los mayores, en la visita al enfermo, en la ayuda callada al necesitado.

Cuántas veces la solidaridad ha nacido de una cocina humilde, de una conversación en la puerta, de un consejo prudente dado a tiempo. En esa discreción se esconde una grandeza que merece hoy nuestro aplauso. El alma de Villarrín de Campos tiene rostro de mujer.

En ellas se conserva la memoria viva de lo que somos. Han transmitido relatos, canciones, celebraciones; han enseñado a amar esta tierra de campos abiertos y horizontes de luz, han inculcado el respeto, la fe, el esfuerzo y la honradez como valores irrenunciables.

En este día no podemos dejar de ensalzar la labor cultural y social de nuestras queridas Águedas, símbolo del protagonismo femenino y de la fuerza comunitaria.

Ellas no sólo mantienen vigente una tradición festiva; sostienen un legado. Con su organización, su entrega y su espíritu fraterno, hacen visible que la mujer no es únicamente depositaria de la historia, sino también constructora activa del presente.

Han sabido convertir la celebración en servicio, la tradición en compromiso, la alegría en cohesión social. Gracias a su esfuerzo, Villarrín de Campos se reconoce a sí mismo y se fortalece en su identidad.

Hoy miramos también a nuestras madres y abuelas, maestras de vida; a las mujeres adultas que dinamizan asociaciones, celebraciones parroquiales,  actividades culturales; a quienes trabajan dentro y fuera del hogar con idéntica dignidad y entrega.

Todas forman parte de un mismo tejido humano que da calor y sentido a nuestro pueblo.

En este evento especial hay que centrar nuestra atención en el colectivo de niñas y jóvenes de nuestro pueblo.

En ellas recae la responsabilidad de mantener activo el latido del futuro. Son herederas de una historia de valentía serena y de generosidad constante, que aceptan el legado con orgullo, pero también con libertad creadora, abriendo nuevos caminos, conservando las raíces, considerando el progreso no como una máquina que borra la memoria, sino como una oportunidad que la engrandezca.

Recoger el testigo de las mayores no significa repetir sin más, sino continuar con fidelidad y creatividad. Significa mantener vivo el espíritu de servicio, el amor al pueblo, la sensibilidad hacia quien sufre; hacer florecer, la propia personalidad, la semilla que otras sembraron.

Estas niñas y jóvenes representan la primavera de Villarrín de Campos; en sus manos está que este pueblo siga floreciendo en humanidad, en cultura y en esperanza.

El Día Internacional de la Mujer es una ocasión para renovar nuestro compromiso colectivo: reconocer, valorar y apoyar el papel imprescindible de la mujer en todos los ámbitos de la vida. El agradecimiento – que sin duda merecen-no se valora  con palabras solemnes, sino se debe traducir en respeto diario, en igualdad real, combatiendo la violencia de género.