viernes, 18 de septiembre de 2020

BROTE DE COVID 19 EN LA RESIDENCIA "MATÍAS ALONSO" VILLARRÍN DE CAMPOS (Zamora)

 

COMUNICADO DE CÁRITAS DIOCESANA DE ZAMORA SOBRE EL BROTE  DE COVID EN LA RESIDENCIA  DE LA TERCERA EDAD “MATÍAS ALONSO” de VILLARRÍN DE CAMPOS con 58 residentes y 18 trabajadores contagiados. Siete residentes se encuentran ingresados en el hospital Virgen de la Concha

Zamora, 17 de setiembre de 2020




Cáritas Diocesana de Zamora, entidad que gestiona la residencia de mayores “Matías Alonso”, de Villarrín de Campos comunica que a fecha de hoy en dicha residencia hay un brote declarado de COVID-19.

 El pasado lunes, cuando algún trabajador del centro dio positivo con PCR, se activaron inmediatamente los protocolos de actuación ante la COVID-19, señalan desde Cáritas. "El Sacyl realizo la prueba PCR a todos los residentes y trabajadores del centro residencial. Hoy hemos conocido los resultados y ciertamente el brote se ha extendido entre los residentes y los trabajadores".

 En el momento actual, el balance son 58 residentes, de un total de 76, han dado positivo. De ellos 7 se encuentran ingresados en el Hospital Virgen de la Concha, el resto, en buen estado de salud continúan en el centro.

 En cuanto a los trabajadores, de un total de 42 que conforman la plantilla, 18 han dado positivo.

 Cáritas Diocesana de Zamora y la residencia Matías Alonso han activado y puesto en marcha todos los protocolos que las autoridades sanitarias y sociales han recomendado, siguiendo los protocolos y actuaciones regulados por la Junta de Castilla y León. También se ha procedido a cubrir las bajas laborales, para que la atención a los mayores no se vea afectada, indican.

 Agradecemos al Sacyl, a la gerencia territorial de Servicios Sociales y a todas las entidades públicas y privadas que nos han ayudado en estos momentos. En especial al Sacyl por la actuación urgente y la coordinación que ha existido en todo momento..

 Por supuesto, agradecemos la entrega de la dirección y trabajadores de la residencia, que en todo momento han dado y siguen dando lo mejor de sí mismos para atender a nuestros mayores.

 Cáritas Diocesana de Zamora irá informando periódicamente, en función de cómo evolucione la situación.

 Como creyentes, pedimos al Señor por todos los afectados y sus familias, que experimenten la cercanía y el consuelo del amor de Dios y de su Madre, la Virgen María, salud de los enfermos

 


domingo, 13 de septiembre de 2020

RECUERDOS DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LOS AFLIGIDOS DE VILLARRÍN DE CAMPOS (Zamora)

 

Este año desigual nos ha frustrado la alegría de conmemorar las fiestas del Cristo. Desde que  se tienen datos sobre esta celebración, nunca ha sido interrumpida. Esta excepción- esperemos que sea la última- se sumará como una anécdota histórica. FELIZ FESTIVIDAD DEL CRISTO 2020   

Se describen  datos –tal vez no muy conocidos- en torno a la figura del Santísimo Cristo, sobre estos temas:  

·         Detalles sobre la imagen del Santísimo Cristo

·         Aparición de una lluvia deseada

·         Fotografías del Cristo.

La imagen del Cristo  está  tallada en madera de nogal, en una sola pieza, insertándose los dos brazos aparte, recubriendo con  una tela fina encolada  determinadas zonas del volumen del cuerpo para prevenir la  aparición de grietas

Las medidas que presenta son: la figura 154 cm. de ancho por 192 cm. de altura y la cruz  162 cm. de ancho por 225 cm. de altura. Los brazos de la cruz tienen una anchura de 10,5 cm. de ancho por 5 cm. de grueso.

El Cristo posee barba de pelo natural, al igual que su peluca, aunque ésta  no es la original, ya que se han encontrado restos de la que fue posiblemente la primera peluca.

 La barba de pelo natural –como se indicó antes- permaneció sin renovarse desde el inicio de la  creación de la escultura, aunque con el tiempo, se fue deteriorando en el lado izquierdo de la cara.

En el año 2005, siendo párroco de Villarrín D. Antonio Pordomingo, encargó la restauración de la imagen a Donelis Almeida Delgado.

La escultura fue realizada a finales del siglo XVI, aunque no se sabe su autoría.

En el Museo de Semana Santa de Medina de Rioseco  he visto expuesta una imagen de un Cristo, de técnica escultórica parecida, aunque sin la fuerza expresiva y dramática del de Villarrín.

Para los interesados informo que este paso de semana santa lo pueden ver en el citado museo de Medina de Rioseco. La obra es del siglo XVII, conocida popularmente como “Cristo de los Faroles” y es atribuida a Juan de Muniategui.

Con relación a la deseada lluvia como protagonista necesaria para los campos de Villarrín, transcribo estos relatos  escritos por Francisco Gómez.

Primer testimonio “Un grato y glorioso recuerdo”

En el año 87 (1887) a 27 de Mayo se hizo una  novena  al  Bendito Cristo porque no llovía y los trigos se iban secando.

Los ocho primeros días no llovió, pero el último día al romper la aurora se abrieron las cataratas de las nubes y principió a llover cunando venían las procesiones de los pueblos forasteros.

Durante la misa y mientras el sermón que se dijo fuera de la iglesia y en presencia de la sagrada imagen que estaba rodeada de una apiñada muchedumbre, llovía recio, allí era ver a tres mil personas extasiadas y mojadas desde los pies a la cabeza mirando al Cristo Bendito y darles las más expresivas gracias por el favor tan señalado, porque si no hubiera llovido se perdía la senara completa ¿ y qué hubiera sido de nosotros?

En la procesión el que llevaba el Bendito Cristo iba descalzo.

Al despedir las procesiones aún seguía lloviendo de modo que la tierra se llenó abundantemente del agua tan deseada y la cosecha quedó asegurada.

¡Bendito y alabado sea mil veces el que con tanta largueza nos socorrió!

Gloria y honor al Cristo Bendito de Villarrín

Segundo testimonio

El mismo relator indica que en el año de 1891 una pertinaz sequía afligía a nuestros campos. El 23 de Mayo salió la venerada imagen, los vecinos le pedían al Cristo Bendito con igual fervor y confianza que otras veces y Él nos socorrió con suma liberalidad.

Tercer testimonio

Otra noticia incompleta anota el mismo testigo, ocurrida en el año de 1896, se puso en novenas al Bendito Cristo. A principios de Mayo reinaba un gran temporal muy áspero con un aire muy grande de Burgos, la gente aseguraba que iba a llover.

No continúa la narración, aunque se entiende que llovió en abundancia, porque tilda este acontecimiento “Otra victoria más”.

Fotografías del Cristo










F.Trancón 



lunes, 7 de septiembre de 2020

AVES ESTEPARIAS DE VILLARRÍN DE CAMPOS (La alondra) 09


La alondra

Oí hablar de este pájaro amigo de los poetas, allá en la temprana edad de mi niñez. En  una escuela de apretados muros, amplias ventanas, olor a serrín quemado, maestro falangista y niños, muchos escolares sentados en  mesas alargadas, bancos sin respaldo y encerado de pizarra vieja. Allí en esta cátedra, enciclopedia de  ingenuos saberes, al atardecer, cuando el sol otoñal resbala débilmente por los cristales polvorientos del aula y  el centenario reloj del ayuntamiento agujereado por tres balas errantes disparadas en una contienda aún reciente, señala con matemática puntualidad las cinco de la tarde, la clase cesa su actividad y nosotros, grey domesticada, guardamos un silencio que ni siquiera los ruidos de la calle desgarran la tranquilidad de estos instantes sagrados. Entonces el maestro, entona las dos primeras estrofas de  la canción del labrador:
Despierta la parda alondra
levantándose del suelo.

 Nosotros- coro de voces irregulares-  seguíamos solos con otros versos que aún no he olvidado:
 elevando sus plegarias
 y sus trinos hasta el cielo.
Ya se oye rechinar
la rueda del arado
                                   y al labriego animar
con voces al ganado.

Para ver la alondra, tienes  que madrugar como ella  y caminar por  las sendas de los carros cargados de espigas. Vete cuando la aurora es un paño blanco arrugado que estira sus pliegues a la claridad difusa de un amanecer aún lejano.
Oí sus trinos, apareció surgiendo de la grisura brumosa de los campos, batió sus alas  y se puso a gorjear como el esquilón de plata de la cercana iglesia. Surcó el cielo demacrado, elevó con gallardía su cuerpo terroso y su vuelo se hizo patente cruzando hacia  los bálagos cortados.
Regresé al sendero de los carros por  la llanura y la alondra siguió  la estela de luz azulada, cuando el alba se extendía por la tierra. El  sol puso orden en el universo confuso de nieblas y nubes, de aire empapado de gotas de agua, la alondra se desvaneció en aquel universo efímero, se fue muy lejos, donde sólo las aves saben llegar. Volverán otro día a marcar la ruta de la rueda crujiente del arado, a posarse codiciosas sobre el  surco,  y el labrador entonará con nostalgia esta canción que le enseñó su madre.

Levántate morenita,
levántate resalada,
levántate que ya viene
el lucero de la mañana